>> El Real Madrid venció cómodamente, en su estadio, por 3-0 frente al Espanyol de Pochettino. Los goles de Sergio Ramos, Kaka e Higuaín dieron al conjunto blanco una nueva victoria que le permite mantenerse a cinco puntos del F.C.Barcelona.
Fabián Bouzas Pesqueira 8/02/2010
Jugaba el Real Madrid en casa frente al Espanyol y lo hacía, por segunda semana consecutiva, con la obligación de conseguir la victoria después de confirmarse el triunfo del Barcelona unas horas antes. Por ello, Manuel Pellegrini salió con todo, repitiendo once por segunda semana consecutiva. Por su parte Pochettino, se plantó en Chamartín con un doble pivote jovencísimo formado por Javi Márquez y Baena, y con el último fichaje, el argentino Osvaldo, como punta de lanza.
El partido se inició tranquilo, con un Madrid que era dominador del balón pero sin inquietar a Kameni. Sin embargo, en la primera ocasión de peligro el conjunto blanco hizo el primero, Granero centró magistralmente una falta y Sergio Ramos ponía el primero en el minuto cinco. Partido de cara para los madridistas, que encontraron en los centros de Granero la mejor arma para hacer daño al conjunto de Pochettino, en el cual las jugadas a balon parado fueron su mayor lacra a lo largo de los 90 minutos.
A partir de entonces el Madrid ahogó al conjunto perico con una gran presión a todo el campo, adelantando líneas e imposibilitando la salida de balón de los catalanes. Las ocasiones empezaron a llegar a la portería de Kameni, primero con un disparo de Kaká que repelió el portero camerunés y posteriormente con un nuevo centro de Granero que fue cabeceado por Ramos y que salió lamiendo el poste de la portería.
La sentencia llegaría a la media hora, cuando de nuevo un centro de Granero fue rematado por Raúl que se encontró con la parada del portero perico, sin embargo el rechace le cayó a Kaka que disparó firmando el segundo de la noche. Incluso antes de llegar al intermedio Raúl pudo aumentar la ventaje pero Kameni, muy activo en la primera parte, detuvo sendos remates del capitán madridista.
Tras el descanso, el Real Madrid se relajó, y el Espanyol lo aprovechó para cercar la portería de un Casillas inédito hasta ese instante. Iván Alonso y Luis García, que habían entrado en esa segunda parte, pusieron a prueba al portero madrileño, que tuvo que emplearse a fondo para mantener su portería a cero.
Y más allá de ese empuje inicial de los catalanes, el partido decayó hasta el punto de que vencedores y vencidos daban por buenos sus papeles y se limitaron a cumplir con el trámite hasta el pitido final. Pero antes de que eso ocurriese, apareció Higuaín, que reaparecía tras tres semanas de lesión, para marcar el tercero en el minuto noventa y confirmarse como máximo goleador blanco de la temporada.
Con esta victoria los blancos mantienen su mano a mano con el Barcelona, del que les separan cinco puntos, y con los que prometen mantener una dura batalla que, presumiblemente, durará hasta el mes de mayo.




