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Elecciones en Marruecos: Una de cal y otra de arena

Visto, leído y/o escuchado: La columna de Mohamed Lemrini

En Marruecos continúan las reuniones del partido ganador en las elecciones del pasado 25 de noviembre, el islamista moderado Partido de Justicia y Desarrollo, para formar Gobierno. La coalición estaba ya casi cerrada y los elegidos eran los tres partidos que forman la Kutla (agrupación) Democrática formada por los nacionalistas del Partido Istiqlal, los socialistas de la Unión Socialista de Fuerzas Populares y los ex comunistas Partido del Progreso y del Socialismo que, han formado parte en los gobiernos del país en las últimas cuatro décadas.

Mohamed Lemrini El Ouahhabi. Director de UEMCOM.

 Fotografía: Europa Press.

Sede del Parlamento marroquí

Con sus 107 escaños, el PJD buscaba la mayoría absoluta en el Parlamento, juntando los 117 escaños de la Kutla. Pero la sorpresa ha sido la negativa del partido USFP de entrar en el Gobierno y su deseo de mantenerse en la oposición. Esto ha llevado al PJD a pensar en una segunda alternativa para cubrir el número de escaños necesarios y ha implicado la búsqueda de un nuevo socio para poder iniciar su andadura. La alternativa eran dos formaciones políticas, el Movimiento Popular y la Unión Constitucional.

La mejor opción, por razones históricas, es que PJD pactase con el Movimiento Popular y sustituirlo por los socialistas y así está siendo. El MP, de tendencia berberisca, no es ajeno al PJD ya que fueron creados y conducidos juntos en 1958 de la mano de dos histórico de la política marroquí, el Mahjub Ahardan y el doctor Abdelkarim El Jatib. En 1967 la alianza entre ambos se ha reto, Ahardan se quedó presidiendo el Movimiento Popular y El Jatib creó el PJD ya en 1992.

Estaba previsto que el PJD celebrase la reunión de su secretaría general el domingo 12 de diciembre, reunión que aplazó hasta la semana siguiente, hasta asegurarse definitivamente de las peticiones de los nuevos socios de coalición. Según se cuenta en los corrillos, el Partida Istiqlal pide entre ocho y diez carteras en el nuevo Gobierno (Exteriores, Economía y hacienda, Equipamiento (Fomento), Educación y Transporte), además de la creación de un ministerio nuevo para los Asuntos Municipales, pero no pide Vivienda que actualmente dirige el istiqlalí Tawfiq Hjira. El Movimiento Popular, según quien lo cuenta, solicita entre cuatro y seis ministerios (Exteriores, Interior, Turismo, Agricultura, Equipamiento y Transporte) y el Partido del Progreso y del Socialismo solicita cuatro carteras, algunas de estas carteras se encuentran repetidas. Para presidir el Parlamento, los partidos interesados también son dos: PI y MP.

En una de las pocas entrevistas que se le han realizado al futuro Jefe del Gobierno marroquí Abdelilah Benkiran, y que fue  reproducida por la cadena árabe de TV todo noticias Al Jazeera, éste confirmó que su programa electoral tendrá que sufrir algún cambio ya que gobernarán en coalición y ello exige hacer seguramente ciertos cambios. Dijo que para él, y desde siempre, han existido cinco temas destacados: Justicia, Enseñanza, Salud, Trabajo y Vivienda y que todavía duda entre Justicia y Enseñanza para ocupar el primer puesto. Preguntado sobre el Movimiento 20 de Febrero, aseguró que sus demandas serán aceptadas, siempre que se encuentren dentro de lo posible y afirmó su deseo de que se normalicen las relaciones con su vecino Argelia.  

A diestro y siniestro:

Por otro lado, Mohamed VI, el rey de Marruecos no da una buena, las da todas seguidas, pero una de cal y otra de arena.  Según la Constitución que él mismo ha impulsado, defendido,  recomendado y votado, el Jefe del Gobierno debe ser nombrado del partido que más votos ha obtenido en las elecciones generales. Hasta aquí todo bien. El monarca ha recibido al secretario general del PJD y le ha encargado formar Gobierno. Y justo cuando el señor Abdelilah Benkiran se encuentra enfrascado en debatir en el seno de su partido y fuera de él para terminar de tejer y consolidar sus alianzas y formar ese Gobierno esperado formando coaliciones con otros partidos, el rey Mohamed VI reacciona doblemente al nombrar al enemigo número uno del PJD, a su compañero de pupitre en el Colegio Real y en la Facultad de Derecho de Rabat, a su secretario personal siendo príncipe, a su hombre fuerte en su primer Gobierno Fuad Alí El Himma, como consejero real. Además, contrariamente a lo establecido en la nueva Constitución, nombra a 27 embajadores, algunos de ellos en países muy importantes (EE.UU., Alemania, la UNESCO, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, México,…) sin su presencia y no sé si tampoco con su consentimiento. No sé si esto sólo ha sido esta vez y ya estaba decidido desde hace mucho tiempo, o si esto va a seguir pasando igualmente en el futuro, teniendo en cuenta que Benkiran ya ha realizado el juramento autocrático ante el monarca.

Fuad Alí El Himma, el hombre fuerte de Palacio es un indeseado como los grandes amigos del Rey Mounir Majidi y Elías El Omari, tanto para el PJD como  para los jóvenes  del Movimiento 20 de Febrero. Los resultados de El Himma han sido escasos en las elecciones y el PJD ha manifestado desde hace tiempo de que nunca pactaría con él para formar Gobierno. El Rey lo ha arropado y nombrado consejero real para lo que tuvo que demitir de la secretaría general de su PAM (Partido de Autenticidad y Modernidad) y de la presidencia de su comuna en Marrakech. La pregunta que se plantea ahora es ¿cuál será el rol que jugará a partir de ahora el hombre de confianza del Rey?


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