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La llamada del cine colonial español

La Casa Árabe ha sido el escenario de la presentación del último libro publicado en Madrid sobre el Cine Español, La llamada de África. El tema tratado es el cine colonial producido en África y concretamente en Marruecos y en Guinea, y el autor es Alberto Elena, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III, director de programación del Festival de Granada Cines del Sur, miembro de varios consejos editoriales y colaborador de la Casa Árabe, entre otras cosas.

Mohamed Lemrini. Director de UEMCOM

Junto al autor, la presentación contó con la participación del también profesor de la Universidad Carlos III, el historiador del cine español Manuel Palacio, quien ha introducido a los asistentes en el tan poco explorado cine colonial español, haciendo referencia al trabajo desarrollado por Alberto Elena, cuyos estudios constituyen igualmente un elemento esencial para la comprensión de buena parte del cine español de los noventa. Elena, dice Palacio, ha abierto infinidad de puertas y ha observado nuestro cine de una manera diferente, haciendo hincapié en el canon de interpretación y en la nitidez con la cual inspeccionó aspectos muy particulares y diferentes de nuestra cinematografía. La aportación esencial de La llamada de África  es el haber sido el final de un proyecto que se extendió a través de muchos años y que ha culminado con esta obra introductoria a un cine, desde donde podemos observar nuestro pasado más reciente. Esta aportación permitirá que la sociedad española y nuestro cine sean mejores que hace algunos años lo que contribuirá en que seamos mejor ciudadanos ya que el cine español forma parte de nosotros mismos.

Alberto Elena ha comentado en su presentación que esta obra ha sido un trabajo interrumpido y recuperado a través del tiempo y que las películas introducidas pertenecen a géneros intranscendentes  que no han recibido aplausos de ningún público pero que era imprescindible tratar de la misma manera que se ha tratado el cine colonial francés o el italiano. Nuestro cine, dice Elena, había vivido a espaldas del cine colonial que es la antesala de cosas que han sucedido después de dejar las colonias. Es una filmografía bastante nutrida que había que abordar de alguna manera, aunque no incluya obras maestras, como tampoco ha destacado con grandes obras el cine colonial francés, italiano o el belga.

La obra recoge las películas realizadas hasta que el territorio deja de ser colonia, llegando incluso a abordar temas de los finales de los sesenta. Elena lo desglosa en cuatro bloques bien identificados: los documentales, el ciclo militarista, Tánger como ciudad misteriosa y Guinea donde escasean las cintas de ficción. Cada clip de estos cuatro se presenta con características muy propias y bien definidas donde se recogen infinidad de obras algunas muy conocidas (El barranco del Lobo, Campaña del Rif, Desembarco en Alhucemas, para la parte documental muy centrada en la Guerra de Marruecos y La España trágica, La canción de Aicha, Harka, Raza y El misterio de Tánger entre las cintas de ficción).

El libro está dividido en siete capítulos: Los orígenes del cine colonial español, De la guerra civil a la segunda guerra mundial, Cine para el Imperio, Cámaras al sol, Ficciones para después de una guerra, De Tánger a Tinduf y Guinea: el corazón de nuestras tinieblas. Además incluye un epílogo, una extensa filmografía y unos anexos documentales dignos de ser consultados por su riqueza testimonial.


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