El triunfo de los valores

La primera edición en España de la Fórmula Student ha llegado a su fin. Y en ella el equipo Fórmula UEM ha cosechado unos resultados sobresalientes, terminando en una dignísima séptima posición de entre los doce participantes, y ganándose la admiración de todos los miembros del jurado de la competición.

Fabián Bouzas Pesqueira/Daniel Lobo Ojeda. Fotos Idem

Se acabó, la primera edición de la Formula Student en Catalunya ya es historia. Durante estos últimos días, el paddock del circuito de Montmeló se convirtió en el epicentro del esfuerzo y de las ilusiones de más de 100 jóvenes ingenieros procedentes de diferentes rincones de Europa que llegaron hasta aquí en busca de nuevas energías y experiencias y que, a buen seguro, supieron encontrar durante su estancia.

Aunque el resultado final era importante para todos, acabó siendo lo de menos para muchos, ya que haciendo balance de esta edición, todos los responsables de los equipos destacaron la maravillosa atmósfera de compañerismo y solidaridad que se vivieron durante todas las jornadas. Esa solidaridad, ese intercambio de opiniones, en definitiva, todas esas vivencias que sirvieron de enriquecimiento, ya no solo a los propios ingenieros de los monoplazas, sino a cualquier profesional que se empapase del ambiente reinante en el paddock.

Las verdaderas pruebas de fuego para el Fórmula UEM, llegaron los dos últimos días de competición, con el test de aceleración y con la temida prueba final, el Endurance. En el test de aceleración, el monoplaza de la UEM confirmó las sospechas aparecidas en días anteriores, en las que se ensalzaba la potencia de aceleración del coche, lo que acabó provocando  un meritorio tiempo de 5.003, acabando en novena posición, a menos de un segundo de la primera posición que fue para la Universidad de Hannover. Finalmente, llegó la prueba final, el Endurance, que consistía en un circuito diseñado por la organización, lindado por conos, en los que los equipos tenían que rodar durante 22 kilómetros, repartidos entre dos pilotos por equipo,con lo cual, cada conductor rodaba 11 kilómetros, en un recorrido en el que cada contacto con los conos suponía una penalización de 4 segundos. El objetivo de los nuestros no era otro que el de poder terminar la prueba. Y así fue, una vez más, el Fórmula UEM dio un rendimiento excelente respondiendo de forma excepcional durante los 22 kilómetros que duró la prueba, en la cual, el momento cumbre para los nuestros llegó cuando el coche de la Universidad Europea de Madrid adelantaba al monoplaza de la Universidad de Navarra debido al mejor rendimiento de los nuestros y al buen hacer de los pilotos. Tres de los once equipos, no pudieron terminar la dura prueba del Endurance, por lo que el mérito de los miembros del Fórmula UEM, es, si cabe, aún mayor.

Por tanto, si tenemos en cuenta  los dos intensísimos años de trabajo que han llevado a cabo para llegar hasta aquí, la sonrisa final es mucho mayor, y eso es lo que les pasó a nuestros compañeros de Fórmula UEM  quienes sus magníficos resultados en las pruebas finales de la competición, hizo que se ganasen el halago del jurado del concurso y de todos los miembros de la organización allí presentes. Y lo hicieron, porque todo fueron adversidades para ellos; desde mucho antes de comenzar la competición, desde mucho antes de haber roto el segundo motor en pocos días, horas antes de partir hacia Barcelona, desde mucho antes de saber que no contarían con el apoyo de ningún patrocinador en una competición en la que se antojan indispensables, desde mucho antes de saber el ínfimo presupuesto con el que contaron para diseñar el monoplaza. Por todo ello y por mucho más, la sonrisa por el resultado final se pronunció sobremanera en el rostro de todo el equipo de Fórmula UEM. Enhorabuena.