La Red Social

 

Quién iba a pensar que una película sobre redes sociales lograría tanto éxito, sobre todo porque no habla sobre ellas. Pero los que sí que debieron ver algo fueron los responsables de este film, dos pesos pesados de la industria cinematográfica como son David Fincher (“El club de la lucha”, “Zodiac” o “Seven”) en la dirección y Aaron Sorkin (“El Ala Oeste de la Casa Blanca” o “Algunos hombres buenos”) como guionista.

 

Álvaro M. Angulo // Imagen: Image.net

Los creadores de Facebook

Los creadores de Facebook

La Red Social” nos cuenta cómo surgió Facebook, focalizando la historia en torno a su creador, Mark Zuckerberg, del cual hace una radiografía, pero sin tomar una posición a favor suyo o en contra, y de los problemas judiciales en los que se encuentra inmerso en la actualidad. Y conviene recalcar estos dos momentos, el presente de juzgados y demandas que se nos muestra simultáneamente con los días de la universidad en el cual era un genio asocial de la informática.

En un nuevo ejercicio de ofrecer sus servicios a favor de la narración, Fincher logra firmar una de las mejores películas de este año, en la cual nos sumergiremos en una historia, reciente, ya que nos retrotraemos a 2003, que se nos irá presentando sin tregua alguna y a un ritmo vertiginoso, contagiado por unos diálogos cortantes e inteligentes, a los que hay que sumar el buen hacer del reparto coral de los actores; como resultado una nueva película que sigue redondeando la carrera de Fincher y que seguramente le valga más de una alegría para la próxima ceremonia de los Oscar.

Mark Zuckerberg en la ficción

Mark Zuckerberg en la ficción

“La Red Social” es la oportunidad de presenciar durante sus dos horas de duración, que no se notan, la historia de Facebook, breve pero intensa, una de las empresas que mayor impacto ha tenido en los últimos tiempos. Está contada de una forma tan sencilla y natural, sin ningún artificio, que muestra la maestría de Fincher porque es realmente hacer este tipo de narración.

“La Red Social” te dejará con la duda de si estamos ante un verdadero niño prodigio multimillonario o ante un genio asocial que cortó todas las cabezas que tuvo por delante para lograr la posesión de una empresa que ahora mismo vale varios billones de dólares y tiene quinientos millones de usuarios, y al ritmo que van tanto el libro como la película poco quedará para alcanzar esta cifra de lectores y espectadores.