El triunfo de los valores

La primera edición en España de la Fórmula Student ha llegado a su fin. Y en ella el equipo Fórmula UEM ha cosechado unos resultados sobresalientes, terminando en una dignísima séptima posición de entre los doce participantes, y ganándose la admiración de todos los miembros del jurado de la competición.

Fabián Bouzas Pesqueira/Daniel Lobo Ojeda. Fotos Idem

Se acabó, la primera edición de la Formula Student en Catalunya ya es historia. Durante estos últimos días, el paddock del circuito de Montmeló se convirtió en el epicentro del esfuerzo y de las ilusiones de más de 100 jóvenes ingenieros procedentes de diferentes rincones de Europa que llegaron hasta aquí en busca de nuevas energías y experiencias y que, a buen seguro, supieron encontrar durante su estancia.

Aunque el resultado final era importante para todos, acabó siendo lo de menos para muchos, ya que haciendo balance de esta edición, todos los responsables de los equipos destacaron la maravillosa atmósfera de compañerismo y solidaridad que se vivieron durante todas las jornadas. Esa solidaridad, ese intercambio de opiniones, en definitiva, todas esas vivencias que sirvieron de enriquecimiento, ya no solo a los propios ingenieros de los monoplazas, sino a cualquier profesional que se empapase del ambiente reinante en el paddock.

Las verdaderas pruebas de fuego para el Fórmula UEM, llegaron los dos últimos días de competición, con el test de aceleración y con la temida prueba final, el Endurance. En el test de aceleración, el monoplaza de la UEM confirmó las sospechas aparecidas en días anteriores, en las que se ensalzaba la potencia de aceleración del coche, lo que acabó provocando  un meritorio tiempo de 5.003, acabando en novena posición, a menos de un segundo de la primera posición que fue para la Universidad de Hannover. Finalmente, llegó la prueba final, el Endurance, que consistía en un circuito diseñado por la organización, lindado por conos, en los que los equipos tenían que rodar durante 22 kilómetros, repartidos entre dos pilotos por equipo,con lo cual, cada conductor rodaba 11 kilómetros, en un recorrido en el que cada contacto con los conos suponía una penalización de 4 segundos. El objetivo de los nuestros no era otro que el de poder terminar la prueba. Y así fue, una vez más, el Fórmula UEM dio un rendimiento excelente respondiendo de forma excepcional durante los 22 kilómetros que duró la prueba, en la cual, el momento cumbre para los nuestros llegó cuando el coche de la Universidad Europea de Madrid adelantaba al monoplaza de la Universidad de Navarra debido al mejor rendimiento de los nuestros y al buen hacer de los pilotos. Tres de los once equipos, no pudieron terminar la dura prueba del Endurance, por lo que el mérito de los miembros del Fórmula UEM, es, si cabe, aún mayor.

Por tanto, si tenemos en cuenta  los dos intensísimos años de trabajo que han llevado a cabo para llegar hasta aquí, la sonrisa final es mucho mayor, y eso es lo que les pasó a nuestros compañeros de Fórmula UEM  quienes sus magníficos resultados en las pruebas finales de la competición, hizo que se ganasen el halago del jurado del concurso y de todos los miembros de la organización allí presentes. Y lo hicieron, porque todo fueron adversidades para ellos; desde mucho antes de comenzar la competición, desde mucho antes de haber roto el segundo motor en pocos días, horas antes de partir hacia Barcelona, desde mucho antes de saber que no contarían con el apoyo de ningún patrocinador en una competición en la que se antojan indispensables, desde mucho antes de saber el ínfimo presupuesto con el que contaron para diseñar el monoplaza. Por todo ello y por mucho más, la sonrisa por el resultado final se pronunció sobremanera en el rostro de todo el equipo de Fórmula UEM. Enhorabuena.

Todo listo para correr

En este segundo día de Formula Student, los 12 monoplazas que vinieron a la competición realizaron las pruebas pertinentes exigidas por el jurado de la organización para dar el visto bueno al coche. Durante esta mañana el equipo de la Universidad Europea de Madrid, Fórmula UEM, ha superado las cuatro pruebas realizadas con el coche, además de la explicación a los jueces del coste del vehículo y todo el diseño llevado a cabo durante el proyecto.

 Daniel Lobo Ojeda / Fabián Bouzas Pesqueira                          Foto: Ídem

Imagen del coche tras pasar todas las pruebas.

Las cuatro pegatinas que figuran en la parte delantera del monoplaza, atestiguan sus buenas condiciones para poder realizar las pruebas de velocidad, circuito y autocross que se realizarán el sábado 25 en una zona habilitada para la ocasión, justo en frente de los boxes de los equipos.

Los exámenes que el jurado realiza a los vehículos son cuatro. La primera de ellas fue el Scrutineering, en donde los jueces examinaron centímetro a centímetro todas las partes del monoplaza y avisando a los miembros del equipo de los errores que debían de corregir. Otra de las pruebas, aunque no era de las cuatro principales, consistía en que los pilotos debían de tener la capacidad de salir del coche en menos de cinco segundos por motivos de seguridad.

En otro test, situaban al vehículo sobre una plataforma y lo inclinaban casi hasta ponerlo de lado, para comprobar que ninguno de los depósitos tuviese ninguna fuga que pudiese ser peligrosa a la hora de correr. En la prueba de sonido, el piloto aceleraba con el coche parado y con un micrófono un miembro del jurado comprobaba que el sonido no superase el límite de decibelios impuesto por la organización.

Para terminar disponían de un espacio habilitado para comprobar que los frenos funcionasen a la perfección y se bloqueasen las cuatro ruedas a la vez. Esta fue la prueba que trajo más quebraderos de cabeza a los ingenieros de los equipos, ya que más de uno tuvo algún problema mecánico que tuvo que solucionar.

El monoplaza "Fórmula UEM" en una de las pruebas.

Además de eso, Fórmula UEM, al igual que el resto de participantes, tuvo que representar y explicar a los jueces el coste de los materiales usados para construir el monoplaza y la razón de su elección. Y en otra explicación contar todo el diseño llevado a cabo para la realización final del mismo. En ninguna de ambas explicaciones, el equipo de la Universidad Europea de Madrid tuvo muchos inconvenientes por parte del jurado, dando el beneplácito final y felicitando a todos los miembros por el duro trabajo realizado.

Durante la tarde, todos los equipos estuvieron probando sus coches en una explanada preparada para ellos, y arreglando los fallos y problemas que detectaban a la hora de conducir el monoplaza. Ya todos los coches están listos para comenzar a correr y disfrutar con las pruebas de velocidad y los circuitos preparados.

Todo el mundo espera ansioso al sábado para comprobar cuál de los monoplazas es el más completo, aunque lo más importante son las ganas y el esfuerzo que han puesto todos para llegar hasta aquí, y ahora les toca disfrutar. Reina un gran ambiente en el circuito entre todos los participantes, que han calificado la organización del evento de excepcional por el buen clima creado entre todos.

Xavi Faneca: “El ambiente de compañerismo que se vive es espectacular”

Xavi Faneca  es uno de los 23 ingenieros de la Universitat Politécnica de Catalunya que este año representan a su universidad en la Formula Student. Con el aliciente de celebrarse en su tierra y con la experiencia de años anteriores, Xavi y sus compañeros nos analizan el proyecto que tanta ilusión ha generado en el equipo.

Daniel Lobo Ojeda / Fabián Bouzas Pesqueira.                  Foto: Ídem

P. ¿Es esta vuestra primera participación en la Fórmula Student o ya habíais participado en otras ocasiones?

R. Bueno, nuestro equipo tiene ya tres años de historia, y la verdad es que ya hemos estado en otras ediciones celebradas en Silverstone, Alemania e Italia, pero esta es en nuestra casa, en Cataluña y la verdad que estamos muy ilusionados.

P. ¿Y cómo veis el  ambiente general que se respira en esta edición?

El equipo ETSEIB Motorsport de la Universidad Politécnica de Catalunya.

R. Muy muy bueno, de verdad, existe mucho compañerismo entre los equipos. Y además se aprende muchísimo al ver los otros coches, al preguntar a la gente, intercambiar opiniones. Por si fuera poco, aquí la gente es muy solidaria y si te hace falta algún tipo de pieza para el monoplaza solo tienes que ir a cualquier box y enseguida tratan de ayudarte a solventar cualquier tipo de problema.

P. Háblanos en  profundidad del proyecto que presenta la Universitat Politecnica de Catalunya en esta edición de la Fórmula Student.

R. Pues somos 23 integrantes y llevamos trabajando incesantemente en este coche todo un año, desde septiembre del año pasado hasta ahora. Normalmente, los coches que hemos hecho siempre nos han llevado alrededor de un año, salvo el primero de todos en el que tardamos  seis meses ¡todo un récord!  Y a partir de esos primeros proyectos fuimos analizando las cosas que iban mal y  las que funcionaban mejor para así ir mejorando el concepto del coche y poder ir siempre avanzando y dando pasos adelante para conseguir un proyecto cada vez más sólido.

P. La iniciativa de participar en este evento ¿Fue cosa de los propios alumnos o fue propuesto por alguno de vuestros profesores?

R. Al primero que se le ocurrió esta idea fue a uno de los estudiantes de nuestra facultad, quien propuso la idea al profesorado. A los maestros les gustó, así que uno de ellos fue a Inglaterra a recabar información y presentó un proyecto a la universidad, ésta la apoyó y comenzó a seleccionar a los alumnos para trabajar en dicho proyecto, y por eso nosotros estamos aquí.

P. ¿El tema del presupuesto como lo gestionáis, siempre lo mantenéis  constante o las diferencias entre un proyecto y otro son importantes?

R. El presupuesto normalmente varía un poco de un proyecto a otro, pero no tenemos un dinero fijo para cada proyecto, ya que se nos junta el hecho de buscar patrocinadores con el de buscar donde abaratar el coste de este coche con respecto al de otros años. Por tanto, si me preguntas cuanto es exactamente el presupuesto no te lo sabría decir porque vamos gastando y dependemos del capital que nos den las empresas que nos patrocinan, y muchas de ellas ponen a nuestra disposición mucho dinero o, incluso, ponen las piezas necesarias para nuestro vehículo, por lo que el presupuesto se va a mover principalmente en esos asuntos.

P. Por lo que me cuentas, es totalmente indispensable encontrar un patrocinador

R. ¡Buf! Fundamental, ya no por el hecho de tener un patrocinador, por decir algo, como Red Bull que te podría suministrar dinero y bebida, sino encontrar uno que te aporte dinero en lo que nosotros llamamos “especies”, es decir, en mecanizado, piezas…Estos son los patrocinadores clave para sacar adelante  un proyecto como el que hay que presentar en el Fórmula Student.

P. Y una vez presentados aquí ¿Qué expectativas tenéis para esta edición que se celebra en vuestra casa?

R. La verdad que con respecto al coche del año pasado hemos crecido bastante, ya que en Italia quedamos en la duodécima posición. Pero aquí nuestro primer objetivo, sin duda, es acabar la prueba larga, el endurance, y a partir de ahí creo que tenemos una buena base para conseguir buenos resultados. Así que esperamos celebrar algo, a ver qué pasa.

P. En definitiva, ¿Esta experiencia ha valido  la pena?

R. Sí, por supuesto, eso siempre. A quien le guste el motor y la ingeniería esta cita es indispensable, es realmente divertido y apasionante.

Rubén Pérez: “Con los profesores se aprende un montón”

Rubén Pérez es uno de los últimos que se incorporó al equipo Fórmula UEM. Lleva participando en este proyecto desde el año pasado, cuando comenzó a estudiar la carrera de Ingeniería Industrial, y pretende continuar varios años más.
Daniel Lobo Ojeda / Fabián Bouzas Pesqueira.            Foto: Ídem
P. ¿Por qué se te ocurrió entrar en el Club del Motor?

Rubén Pérez, junto al monoplaza de la UEM.


R. Pues decidí entrar en el Club por mi gusto por los coches y todo el tema del Formula Student que había visto, para intentar echar una mano en la medida de lo posible, ya que siendo alumno de primero tampoco podía prestar un gran apoyo en el tema de diseño y demás.  Pero siempre podía estar ahí a la hora de montar y desmontar, siendo un buen apoyo.
P. ¿Tuviste algún inconveniente a la hora de empezar por ser un alumno de primero?
R. Tuvimos algunos problemas con el tema de organización, por exámenes, pero al final se solucionó.  Es como todo, nada es perfecto.
P. ¿Cómo se fabrica un monoplaza de estas características de la nada?
R. Primero, de la nada no sale nada. Tuvimos que empezar diseñando el chasis y resto del vehículo en unas bases de solidworks , diseñando y calculando el aguante que tenía que tener, se tuvo que diseñar la geometría de suspensión, todos los anclajes de motor y programar el motor. Y luego ya lo último de todo es empezar a montar, porque hasta que no tenemos todo el conjunto diseñado no podemos comenzar a soldar chasis, ni podemos empezar a hacer nada. Por lo cual, lo primero es no tener nada y muchos diseños en el ordenador.
P. ¿Y durante estos dos años de experiencia que has aprendido?
R. He aprendido trabajo en equipo, que la verdad es que hace mucha falta, y sobre todo mucho tema de diseño. Con los profesores se aprende un montón porque son un gran apoyo y saben mucho, y también puedes aprender de compañeros tuyos que están en cursos superiores, que son cosas que tu vas a dar en un futuro y que te van a servir en tu trabajo. Pero tú las estás viendo desde el principio y sobre la marcha, no estás en un libro, estás viendo físicamente lo que estas estudiando y lo estas construyendo.
P. ¿Pretendes continuar participando en los proyectos de los próximos años?
R. Efectivamente. El año que viene pretendemos dar más impulso al Club del Motor, involucrando también a otras partes de la universidad, como por ejemplo tenemos a dos compañeros de publicidad y  dos de periodismo aquí metidos porque la verdad es que cuanto más seamos la UEM también se portará mejor, dispondremos de un mejor equipo y empezaremos a tomarnos las cosas más en serio.

Jesús Medina: “Estoy muy feliz de estar aquí”

Jesús Medina es alumno de último curso de la fFcultad de Ingeniería, y además es uno de los integrantes más antiguos del Club del Motor. Lleva participando en el proyecto del monoplaza desde sus comienzos, y muestra un gran entusiasmo al poder disfrutar de eventos como este.
Daniel Lobo Ojeda /Fabián Bouzas Pesqueira.         Foto: Ídem.
P. ¿Desde cuándo llevas trabajando en este proyecto?

Jesús Medina, sentado sobre la rueda del monoplaza.


R. En este proyecto llevo desde que empezó prácticamente, hace más o menos 3 años. Se empezó con el kart de competición. Fue un comienzo para ir tomando contacto con el tema, y hasta hoy.
P. ¿Cuántos miembros trabajan día a día en el taller?
R. Somos un equipo de aproximadamente diez personas. Aquí hay equipos que tienen más, que si son muchos pueden llegar a estorbarse a la hora de trabajar, aunque si estaría bien tener un poco más de apoyo.
P. ¿Qué tal es trabajar codo con codo con los profesores?
R. Está muy bien, y hemos tenido mucho apoyo. Están ahí, bajando al taller, trabajando con nosotros, nos están enseñando mucho y ojalá tuviésemos muchos profesores que se animaran a bajar. Aunque la verdad es que está muy bien.
P. ¿Es esta tu primera experiencia en Formula Student, o también has viajado a otros sitios?
R. Estuve el año pasado en el circuito de Silverstone. Hicimos un papel bastante bueno para ser la primera vez. No había mucho presupuesto ni había tiempo, fue todo un poco con prisas, y al final de lo que se trataba era de participar y no quedar los últimos, y lo conseguimos, así que bien.
P. ¿Qué sensaciones tienes al estar en eventos como este, con universidades del resto de España y del mundo?
R. Pues una alegría. Sólo hay cuatro universidades españolas y nosotros estamos representados. Sientes que has logrado muchísimo, el trabajo que has realizado durante el año tiene aquí su recompensa. Estoy muy feliz de estar aquí, si conseguimos algo, que esperamos que si, estupendo.

Vicente Padilla: “Es muy importante valorar antes el coste que el beneficio”

Vicente Padilla es un profesor de Ingeniería industrial de la UEM, que está involucrado en el Club del Motor. Junto con un grupo de alumnos y otros profesores han elaborado un monoplaza que han desplazado al circuito de Montmeló para competir con otras universidades.
Daniel Lobo Ojeda / Fabián Bouzas Pesqueira.        Foto: Ídem
P. ¿Cómo surgió la idea de hacer un monoplaza en la universidad?

El profesor Vicente Padilla.


R. Inicialmente Miguel Montes e Ignacio Slocker habían construido, con la supervisión de algunos profesores de motores y vehículos, un kart. Este fue el germen de la Fórmula Student en nuestra Universidad. Después de hacer esto pensamos en dar un paso más avanzado y hacer la Formula Student, qué como sabéis es la competición entre todas las universidades del mundo que tienen afición al motorsport.  A partir de ahí comenzamos a fabricar un monoplaza que compitió el año pasado en Silverstone, con unos resultados lógicos para ser el primer año. Este segundo año, con aquella semilla empezando a crecer, lo que hicimos fue plantearnos un chasis diseñado absolutamente por elementos finitos y una optimización de motor. El chasis se ha construido con bastante éxito.  No hemos medido la rigidez torsional, pero las rigideces que tiene se ven en la pista de pruebas indirectamente. Entones al ver como es el comportamiento del vehículo, puedo decir que es uno de los mejores en cuanto a rigidez dinámica de chasis. El motor también está utilizado en banco de pruebas en la UEM, que hemos preparado especialmente para hacer medidas en este motor porque normalmente lo tenemos para enseñanzas.
P. ¿Es complicado trabajar codo con codo con los propios alumnos?
R. No, porque casi todos tienen mucha vocación. El único problema que normalmente surge con los alumnos es que tienen una idea, y si es buena y bonita en una característica y quieren imponerla, no ven alrededor los problemas que eso puede plantear. Yo les digo siempre que es muy importante valorar antes el coste que el beneficio. Es decir, que voy a obtener con esto que yo propongo, y a cambio que voy a tener que dejar de hacer, porque nada es gratis. Con esto me refiero al tiempo, al peso o a cualquier otra cualidad.
P. ¿Cómo colabora la Universidad con este proyecto que están desarrollando?
R. Estamos usando todos los medios de la UEM, tenemos medios para fabricar un taller auxiliar, en cuanto que tenemos fresadoras, tornos, remachadoras, taladradoras, máquinas de soldadura, bancos de ensayos, etc. También hay una aportación económica que desgraciadamente nunca es suficiente. Aquí tenemos equipos que compiten con aproximadamente 500.000 euros, y nosotros no nos acercamos ni a la décima parte de esto.
P. ¿Qué expectativas tienen para el próximo año?

Todos los integrantes del equipo Fórmula UEM.


R. Para el próximo año yo quisiera tener una reunión con los alumnos más entusiastas, y en esta reunión decidir qué es lo que queremos para el próximo año. Pero mi opinión personal es, mantener el chasis que tiene buena estructura mejorando algunas pequeñas cosas, que no llamaría defectos, son puntos a mejorar. Hacer una carrocería bastante mejorada, esta la hemos tenido que hacer con los alumnos, incluso de una forma muy precipitada por los problemas que hemos tenido. Y también, puesto que la Universidad está muy implicada en la ecología, hacer que en el siguiente año compitamos con un motor de bio-alcohol.

¡Arranca Fórmula Student!

Los motores han comenzado a rugir en Montmeló. Desde hoy y hasta el domingo, 16 universidades europeas y más de  100 ingenieros copan el paddock del circuito de Cataluña para presentar sus bólidos ante un jurado que tendrá la difícil decisión de decidir quién es el vencedor. El equipo de Fórmula UEM se presenta con la máxima ilusión.

Fabián Bouzas Pesqueira/ Daniel Lobo Ojeda                Foto: Ídem

 

Monoplaza del equipo DHBW Stuttgart en el circuito de Montmeló.

Se acabó la espera, es la hora de la verdad. Después de largos meses, incluso años de trabajo, este jueves, comienzó la Fórmula Student en el circuito de Montmeló. Esta es la primera edición que se celebra en España y en ella se han dado cita 11 universidades procedentes de diferentes países de Europa; España, Alemania, Italia y Rumanía.

Más de 100 alumnos, futuros ingenieros, procedentes de dichas universidades han sido los encargados de elaborar los bólidos, que serán minuciosamente examinados por un jurado compuesto por veteranos y expertos ingenieros procedentes de diferentes sectores automovilísticos. Entre las diferentes pruebas a las que se verán sometidos los vehículos desde hoy hasta el domingo destacan la de frenado, ruido o aceleración, para las cuales los equipos obtendrán una determinada puntuación en cada una de ellas que dilucidarán el vencedor final del evento.

 

Uno de los mecánicos ultimando la puesta a punto de su monoplaza.

Por el momento, en este primer día, los miembros del jurado pasarán revisión a todos y cada uno de los vehículos para comprobar que no exista ninguna irregularidad en la estructura de los mismos. Mañana desde primera hora, darán comienzo las pruebas de movilidad, será entonces el momento de probar la verdadera fiabilidad de los monoplazas.

Y como no podía ser de otra forma en un evento de tales magnitudes, la Universidad Europea de Madrid está presente con su propio equipo. El colectivo Fórmula UEM, formado por 10 alumnos de ingeniería y 2 profesores, se han desplazado hasta Montmeló para, por primera vez, formar parte de esta edición del Fórmula Student. Los miembros del equipo se muestran muy ilusionados con la experiencia y a pesar de que confiesan que en esta primera vez vienen a “aprender”, no descartan dar la sorpresa y colarse entre los mejores. Y es que desde el principio las cosas no han nada fáciles para los nuestros, ya que un día de antes de partir hacia Montmeló la rotura de motor del Fórmula UEM hizo peligrar su participación en la competición, pero, tras arduas negociaciones, la consecución de un nuevo motor hizo posible el sueño de participar en este evento.

En definitiva, ya se ha dado el pistoletazo de salida en Montmeló, todos los equipos apuran su puesta a punto de cara a las pruebas definitivas y las idas y venidas de gente en el paddock son más que una constante. Gente y personas que, en definitiva, aglutinan toneladas de ilusión en 11 monoplazas que esperan sean los primeros de toda una  vida dedicada a vivirse cerca de los grandes circuitos, en este apasionante circo del mundo del motor.

El Club del Motor

Una de las actividades menos conocidas que se lleva a cabo dentro de la UEM, es El Club del Motor. Para conocer más sobre ello tuvimos la oportunidad de charlar con varios alumnos, Manuel de la Viña, María Peligero,Ignacio Slocker y Pablo José del Reguero, y con uno de los profesores que forman parte de esta iniciativa, Pedro Sobrino. Pero, sobre todo, de uno de los proyectos que llevan a cabo en El Club del Motor: la creación de un coche de competición para una concurso.

Texto: Álvaro M. Angulo // Fotografía: Paula Quintero

Miembros del Club del Motor

P: ¿Qué es el Club del Motor?

Pedro Sobrino: El Club del Motor es una actividad que se desarrolla en la UEM desde hace dos años en la que se reúnen los estudiantes de cualquier titulación con una afición común. Los estudiantes se inscriben sin ningún tipo de compromiso, y participan en las actividades que nosotros desarrollamos, pues proyectamos películas relacionadas con el mundo del motor, hacemos exhibiciones de los proyectos que realizamos, organizamos charlas con personas del sector, importantes, hacemos visitas a empresas también, etc. Su participación en esas actividades les aporta un conocimiento extra de su afición y además les puede servir para obtener algún tipo de convalidación, de créditos, relacionados con sus estudios.

P: Hoy vamos a hablar de uno de esos proyectos, un coche de competición, ¿me podéis decir en qué consiste este proyecto?

Manuel de la Viña: Pues es un concurso en el que se compite frente otras universidades.  Los alumnos construimos un monoplaza, también nos echa una mano los profesores. Vamos a ir a Silverstone este verano a competir, bueno, a sacar lo mejor que podamos.

Pablo José del Reguero: Éste es el segundo año que vamos a Silverstone, hay varios circuitos donde se compite, pero Silverstone es como la cuna, el más mítico, el más famoso y el más prestigioso de todos. Los universitarios que participamos pueden ser tanto de primero como de quinto, de cualquier carrera o titulación, no hace falta ser ingeniero para participar. Por ejemplo, necesitamos gente de periodismo para que nos hagan entrevistas.

Pedro Sobrino: Este concurso se basa en la reglas de la fórmula  SAE, que es el concurso original estadounidense. Ese concurso se realiza en Estados Unidos desde finales de los 70 y desde finales de los 90 se está realizando en Europa. Y dada la relevancia, el prestigio de los concursantes y el nivel técnico realmente se ha convertido en uno de los concursos de este tipo más importantes del mundo.

P: ¿Qué resultados hubo el año pasado?

Pedro Sobrino: Nuestra participación en el primer año fue difícil en relación a competir con las universidades más preparadas, con más experiencia y presupuesto; pero nosotros con esfuerzo y con el pequeño presupuesto que conseguimos reunir, pudimos participar en todas las pruebas estáticas y en alguna prueba dinámica. Estamos contentos con nuestra participación, dadas esas circunstancias y esperamos poder competir en mejores condiciones este año, dada la experiencia adquirida y gracias a los nuevos patrocinadores y presupuestos.

P: ¿Qué expectativas podríamos tener, a priori, este año?

Pablo José del Reguero: Yo creo que acabar. La parte estática la tenemos más o menos conseguida; lo básico lo tenemos, entonces acabar todas las dinámicas sin ningún problema sería el reto.

P: El concurso se divide en dos partes, una parte estática, en la que supongo calibrarán o valoran el apartado de mecánica propiamente dicho, y una segunda que valorarán el funcionamiento, ¿no?

Pablo José del Reguero: Sí, en la parte estática también habría que añadir, aparte de ver si la estructura es buena, si es un buen coche, se mira parte la económica; es decir, si es viable este coche, cuánto ha costado, cuánto cuesta producir este coche, si se podrían construir más unidades.

P: ¿Tenéis algún tipo de patrocinador o sponsor del proyecto?

Pedro Sobrino: Ahora mismo está confirmado el patrocinio de la Universidad Europea, lógicamente, y también tenemos el patrocinio de goodridge, que es una de las empresas más importante de elementos transmisión de fluidos. Y estamos a expensas de confirmar algunos otros.

P: ¿Participáis en alguna otra competición de este tipo o concurso?

Pablo José del Reguero: El año pasado sólo cubrimos una competición, pero este año ya hemos echado la instancia para una segunda competición de la fórmula SAE en España. Va a ser el primer año que se haga y el lugar va a ser Mont Meló, en Barcelona. Por ahora estamos inscritos, esperamos  llegar ahí y será en Setiembre.

Pedro Sobrino: Inscritos en el concurso hay cuatro universidades con coche fabricado. Lo tendríamos que verificar en la página Web del concurso, en que viene la relación de participantes de este año.

Pablo José del Reguero: Sí, creo que las universidades de Navarra, País Vasco, la Politécnica de Madrid, la Politécnica de Cataluña y nosotros, la Universidad Europea de Madrid.

Pedro Sobrino: Es posible que haya alguna universidad también en fase de diseño. Hay pruebas de concurso, que son  sólo de diseño.

Pablo José del Reguero: Ahora en España somos pocos, por ahora. Somos pioneros. En otros países casi todas las universidades compiten, por ejemplo Alemania e Inglaterra tienen un coche  para competir.

P: ¿Cuándo se celebra el concurso?

Pedro Sobrino: Del 15 al 18 de julio.

P ¿Que mejoras se le ha hecho este año al coche?

Ignacio Slocker: Este años hemos conseguido bajar el peso del chasis, de 33kg a 31kg. Además de haber hecho cálculos mas exhaustivos e la suspensión. Este año las barras de las suspensión son de fibra de carbono. También han sido diseñadas todas las piezas del coche, no permitiendo error a la hora de la fabricación.

P ¿Cómo se han hecho los diseños?

María Peligero: Estos diseños se hacen mediante el programa Solid Work, primero se copian las piezas que ya existen como el motor, la batería, los palieres, llantas, etc y  se van montando en el coche de forma que hay que ir encajándolas como si fuera un puzle. Incluyendo el chasis y la carrocería.

P: Muchas gracias y mucha suerte en Silverstone.