Valor de ley ('True Grit')

Cartel de la película
Cartel de la película

Con la firma de calidad que supone venir con el sello de los hermanos Cohen llega a las pantallas españolas su última película titulada «Valor de ley» («True Gift», 2010). Además de traer debajo del brazo el reclamo de las diez candidaturas a las que opta la película en la próxima ceremonia de los Oscar. Y para rematar cuenta con un Jeff Bridges en estado de gracia como protagonista junto con la jovencísima, hasta ahora prácticamente desconocida, actriz Hailee Steinfeld además de un par de secundarios de lujo como son Matt Damon y Josh Brolin. En el afán de renovarse en cada película, o, si lo pensamos mejor, de hacer lo que les da la gana, en esta ocasión los hermanos más prolíficos del cine independiente se embarcan en un remake de la cinta con el mismo nombre «Valor de ley» («True Gift«, 1969) rodada ya hace más de cuatro décadas que contaba con John Wayne como protagonista y un llamativo parche negro caracterizándole. Suponemos qué algo debieron de ver los Cohen en esta historia de un malhumorado y borracho Marshal del lejano oeste que junto con un Ranger de Texas son contratados por una niña para capturar al asesino de su padre. Leer más...

Álvaro M. Angulo

Secuencia de "Valor de ley"
Secuencia de «Valor de ley»

La joven Mattie (Hailee Steinfeld) decide tomar la revancha en el nombre de su familia después de que su padre fuera asesinado. Ante la indiferencia de la autoridad por capturar al renegado Tom Channey (Josh Brolin), que se ha refugiado en territorio indio, Mattie decide contratar al más eficaz rastreador y rudo de los cazarecompensas: el U.S. Marshal Rooster Cogburn (Jeff Bridges), un veterano agente de la ley que bebe demasiado de gatillo fácil y malas pulgas. Juntos, la valiente y madura joven y el experimentado federal, emprenderan la búsqueda de Channey acompañados por un intrépido, algo novato, fanfarrón y eficiente Ranger de Texas apellidado LaBoeuf (Matt Damon).

Con un western muy atípico se presentan los Cohen a los Oscar de este año, y puede que den la campanada con él a pesar de ser un remake. Lo primero por contarnos una historia tan simple como llena de personajes tan conocidos en sus estereotipos que soprende al ver que todas las ideas que tenemos de cada uno de ellos y que cada cosa que esperamos  de ellos no se va a cumplir. Lo segundo resaltar de nuevo lo de «película del Oeste fuera de los canones», ya que apenas veremos escenas y paisajes habituales en el género, es más, seguramente salvo en los primeros minutos, en donde predomina el amarillo característico del desierto o la escena del río, el resto del film nos lleva a paisajes nevados, judgados llenos de gente y abogados, escenas nocturnas, bosques repletos de verde que se distancian enormemente del imaginario que tenemos del far west. Y además nos lo cuentan con una sencillaz apabullante, que te va sumergiendo en la historia poco a poco según van apareciendo los personajes pero que te mantiene pendiente de ella sin saber por dónde va atranscurrir. Destacar, por otro lado, los momentos de humor que aparecen por todo el metraje y que colaboran a crear simpatías con todos los caracteres junto con la gran dirección de actores que suele ser marca de la casa.

Jeff Bridges en "Valor de ley"
Jeff Bridges en «Valor de ley»

Y hablando de los actores de «Valor de ley» hay que destacar la soberbia actuación de Jeff Bridges en este papel de cascarrabias, borracho, duro e interesado Marshal que ha vivido tiempos mejores pero que en el fondo esconde un buen corazón. Además de la joven Hailee Steinfeld que no desentona en darle la réplica en la pantalla y cuya actuación le ha merecido el reconocimiento al ser nominada a mejor actriz revelación. Junto a ellos un Matt Damon correcto que realiza una buena interpretación, aunque quizá resulte el más flojo visto en conjunto, y Josh Brolin, que colabora con su pequeño papel pero de vital trascendencia, a pesar de aparecer más desfigurado de lo habitual. No lo he comentado antes, pero toda la ambientación y recreación de la época, junto con el vestuario, merece un reconocimiento aparte por lo lograda y convincente que resulta.

Si te apetece ver una buena película, «Valor de ley» es una apuesta segura. No es una película de vaqueros, bueno, sí lo es, pero no como las más conocidas del género, que te soprenderá gratamente, tanto si eres fan del cine de los Cohen como si sólo quieres que te cuenten una buena historia, pero que te la cuenten bien. En definitiva es un relato de venganza que resulta en redención que se centra en esos momentos que transcurren mientras tanto y que te deja con cierto sabor agridulce pero con la sensación de haber contemplado buen cine.  Por cierto, la mano de Spielberg se nota en la parte final, que habrá a quién le guste, pero para algo es el productor.