Delibes, del periodismo integral a la literatura con mayúsculas

Mohamed Lemrini. Director de UEMCOM News

https://www.davidpottrell.co.uk/blog/vpvnytsno36 El mayor piropo que puede recibir el director de un periódico, es que uno de sus subordinados diga de él “… que dirigía la redacción con la elegancia de Von Karajan…”. Y, en este caso, director y subordinado era gente de armas tomar: Miguel Delibes y Manu Leguineche.

Junto a este último, Delibes contó en su redacción con Francisco Umbral, José Jiménez Lozano, José Luis Martín Descalzo, Javier Pérez Pellón, César Alonso de los Ríos y con Emilio Salcedo. Todos ellos espléndidas plumillas de las letras y del periodismo nacional, nacidos en la posguerra y criados a la sombra del franquismo cuando las libertades de opinión y de expresión se hallaban más que reprimidas ahogadas, pisoteadas constantemente por militares de mediana graduación, camisas azules y censores del régimen.

https://www.chinnorparishcouncil.org.uk/jbusnh75 Si la vocación literaria de Miguel Delibes, como se cuenta, nació del estudio del manual de Derecho Mercantil de Joaquín Garrigues, del que decía que “leyendo a Garrigues aprenderán a valorar los objetivos y a escribir con frases justas”, su vocación periodística está íntimamente relacionada con su dedicación a la redacción de sucesos y necrologías, imprimiéndolas seguramente ese carácter de realismo social que tanto ha cultivado, después de haber intentado transformar este realismo, disfrazándolo con la utilización de la caricatura y el humor como armas periodísticas.

Purchase Tramadol Online Cheap En el diario vallisoletano El Norte de Castilla ingresó después de haber pasado por la Escuela de Artes y Oficios y después de estudiar Derecho y Comercio, que le llevó a ejercer el negociado de valores del Banco Castellano, para terminar dedicándose a la docencia del derecho mercantil en la misma escuela donde su padre ostentaba la cátedra de Legislación Mercantil.

http://gerbangkaltim.com/2020/03/24/kt5kxfmz Pero el joven Miguel lo tenía muy claro. Nada de lo anterior, exceptuando el periodismo, había llenado su vida. Por ello, recogió sus bártulos y se trasladó a Madrid para estudiar periodismo en la Escuela Oficial, para volver a su ciudad natal a incorporarse como redactor de segunda en su antiguo periódico en 1944.

https://www.windmillleisure.co.uk/pta6o7n3 Delibes ocupó la subdirección del diario en 1952 para luego, seis años después, tomar las riendas del mismo como director hasta su dimisión en 1966 con la llegada de la Ley de Prensa de Fraga, que eliminaba la censura gubernamental previa y responsabilizaba a los directores de diarios y demás publicaciones del control de lo que publicaban; es decir que convertían a los mismos responsables en censores, ahorrándose los sueldos que les correspondería como tal.

Pero, efectivamente, no hay nada más humillante para la profesión periodística que le conviertan a uno en censor, aunque fuera de modo circunstancial. Y para eso, Delibes no estaba por la labor. Dimitió como director para nombrar a un subdirector en funciones, que continuó ejerciendo largos años, mientras Delibes, sin desvincularse del periódico, permaneció ahí muchos años bajo la sombra, inyectando dosis de ánimo, valentía y coraje a la redacción.

Su lucha contra la censura fue tan veraz como feroz, y lo que no podía publicar en su diario lo cambiaba y transformaba para publicarlo como libro, caso por ejemplo de Las ratas, Viejas historias de Castilla la Vieja, etc.

Cheap Tramadol Uk Hablando de Miguel Delibes sí que  puede uno decir que fue un periodista escritor, como un escritor periodista.

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Bienvenidos a UEMCOM

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Tramadol Online Legal Mohamed Lemrini, director de UEMCOM News

El 10 de marzo de 2010 presentamos una nueva edición de UEMCOM, la que corresponde a nuestro periódico on line y la plataforma se está cada vez ampliando. Con la página anterior nos hemos tirado un año entero. Un año lleno de alegrías, ilusiones, enfados, cabreos y hasta de desesperaciones. Un año en que ha habido de todo, como en botica. Hemos llorado (los que tienen fácil la lágrima), sonreído y hasta reído. Claro está, un año da para mucho.

Personalmente me lo he pasado bien; en realidad me lo he pasado pipa. He visto entrar y salir de la redacción, del control y de la pecera a mucha gente,… a muchos alumnos, profesores, invitados y demás. Los he visto entrar serios, preocupados y casi temblando, mientras siempre salían sonrientes, alegres y casi bailando unos cuantos minutos después, comentando sus incidencias, sus aciertos y hasta sus errores.

De la redacción, el control y la pecera a la cafetería, a por un intenso café o un azucarado refresco para reponer fuerzas, o a la entrada principal de nuestro edificio, para quemar con rapidez y fuerza un ansiado pitillo que casi no llegan a saborear. En uno u en otro lugar la discusión continúa sobre lo que se acaba de grabar, emitir, escribir o fotografiar.

Recuerdo cómo pedían inscribirse para cubrir noticias y acontecimientos. Yo voy, yo quiero ir, quiero ir,… Esa alegría con que se solicitan las cosas, es indescriptible y única. Es comparable a los deseos de un pequeño, ávido de un dulce a la hora de solicitar un caramelo. Sobre todo recuerdo esas caras de niños que se les pone, cuando relatan sus aventuras fuera de la redacción. He visto a fulano y he hablado con zutano,… Esos para mí son momentos inolvidables.

Bueno, hemos arrancado con una nueva etapa y tenemos más amigos/as.

Bienvenidos a los que nunca nos han visto y bienhallados a los que subieron con nosotros a este carro hace poco, mucho o desde siempre.