Romney vence a Obama en el primer debate presidencial

El pasado 3 de octubre, en la Universidad de Denver, Colorado (EE.UU.), tuvo lugar el primer debate electoral, moderado por el periodista de la cadena pública PBS, Jim Lehrer, entre el actual presidente y candidato del partido demócrata, Barack Obama, y el gobernador de Massachusetts y candidato republicano, Mitt Romney. A un mes de las elecciones, ambos expusieron sus planes de gobierno a los ciudadanos norteamericanos.

|Oihane Irureta Jauregi y Arantza Huegun Galarraga / Fotografía: Reuters

Los dos candidatos expusieron sus planes de gobierno.

Los dos candidatos expusieron sus planes de gobierno.

El primero de los tres debates televisivos programados, estuvo dividido en seis bloques imprescindibles, tres de ellos centrados en la economía. El primero en intervenir fue el presidente, quien aseguró que la “la pregunta que ha de hacerse el gobierno no es dónde hemos estados, sino hacia dónde vamos”, para que el país mejore en un futuro. Para ello apostó por invertir en la educación, formación, desarrollar las fuentes de energía y subir los impuestos a los ricos. En cuanto al déficit, Obama indicó que la única manera de reducirlo es consiguiendo más ingresos. Y precisamente durante la discusión sobre las propuestas de ambos para reducir ese déficit Romney mencionó a España como modelo a no seguir: “España gasta el 42% de su economía en gastos gubernamentales, y yo no quiero ir por esa vía de crear empleos”.

Por su parte, Romney, definió su plan en cinco pasos. En primer lugar mencionó la independencia energética, seguido de la formación, sin depender de las ayudas de China. En tercer lugar se refirió al desarrollo de las habilidades de las personas. También hizo hincapié en conseguir el equilibrio del presupuesto, y por último, indicó que el gobierno tiene que trabajar por lar pequeñas empresas, que según opina el gobernador, son las que crean mayor empleo.

Y el momento más tenso llegó cuando el candidato republicano se dirigió al moderador, trabajador de la cadena pública, amenazando con recortar los subsidios públicos a PBS: “Lo siento, Jim, voy a parar la subvención a PBS. Voy a parar otras cosas. Me gusta PBS. Me gusta Big Bird. Realmente tú también me gustas”.

Los medios internacionales y gran mayoría de analistas políticos coinciden en su mayoría en que Romney expuso mejor sus ideas, y dieron por ganador al candidato republicano, ante un mediocre Obama. Una de las principales críticas al presidente fue que evitó atacar los puntos débiles de Romney: los recortes de empleo que realizó mientras manejaba la compañía Bain Capital, sus declaraciones de impuestos, su rígida posición respecto a la inmigración y, sobre todo, el comentario acerca del 47% de personas que votarán por Obama pase lo que pase, difundido en una grabación secreta de un acto de recaudación de fondos por el diario Mother Jones. Sin embargo, Obama sigue con ventaja sobre Romney, aunque su proximidad en las encuestas es cada vez más patente.

Quedan dos debates más hasta la fecha en la que los estadounidenses elegirán quién será su presidente durante los próximos cuatro años, y parece que aún no se han decidido.

Masivas marchas exigen la dimisión del gobierno

Bajo el lema »Quieren arruinar el país, hay que impedirlo», decenas de miles de ciudadanos salieron a las calles de 57 capitales de las provincias españolas, este domingo, 7 de octubre, para secundar la llamada de la Cumbre Social, integrada por los sindicatos UGT y CC.OO. y más de 150 organizaciones, a manifestarse contra las políticas de recortes del gobierno de Mariano Rajoy, y en concreto, para mostrar su rechazo a los Presupuesto Generales del Estado 2013, aprobados por un Consejo de Ministros extraordinario el pasado 27 de septiembre.

|Oihane Irureta Jauregi / Fotografía: Laura Morato Hervás

La cabecera de la manifestación, durante su recorrido desde Lepazpi hasta Atocha.

La cabecera de la manifestación, durante su recorrido desde Lepazpi hasta Atocha.

A pesar de las grandes movilizaciones en las principales ciudades con motivo de la jornada mundial al trabajo decente, estas marchas tuvieron menos afluencia de público que en anteriores convocatorias. Entre ellas, la de Madrid fue la más numerosa, con una asistencia de 70.000 personas según los convocantes. Por su parte, la policía rebajó la cifra a 5.000.

Los manifestantes comenzaron a llegar sobre las 11.30 horas a la plaza de Legazpi, donde media hora más tarde, daría comienzo la marcha, hasta Atocha. La jornada transcurrió con total normalidad, en la que los ciudadanos gritaban durante todo el recorrido la dimisión del Gobierno, al que acusan de criminalizar cualquier protesta y al que piden una consulta sobre los recortes. »Durante toda la noche de hoy, nos han cortado la luz en nuestras casas», explicaba una vecina indignada de Legazpi a Uemcom.es. También acudieron a la cita muchos colectivos en defensa de los servicios públicos, como los miembros de la «marea verde» por la educación pública. Entre los miles de ciudadanos que se congregaron, se encontraban los secretarios generales de de UGT y CC.OO., Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, y algunos políticos, como Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida y Óscar López, secretario de Organización del PSOE. Cerca de las 13:30 horas, la cabecera de la marcha llegó a su final.

Los convocantes leen los manifiestos al final de la marchan, en Atocha.

Los convocantes leen los manifiestos al final de la marcha, en Atocha.

En una rueda de prensa celebrada antes de que comenzara la marcha de Madrid, los líderes de los principales sindicatos recordaron que convocarán una huelga general si el Gobierno somete a una consulta popular sus medidas económicas. «Si hay huelga general será responsabilidad del Gobierno. Si aceptan convocar el referéndum se abrirá un escenario totalmente distinto. Si no, seguiremos avanzando hacia la huelga general», señaló Toxo. Por su parte, Méndez añadió que los Presupuestos Generales del Estado para 2013 «están al servicio directo de los acreedores de la banca y de la propia banca», por lo que, en su opinión, «no van a resolver los problemas» de la gente. Por ello, la Cumbre Social no descarta la huelga general, que posiblemente se celebre el próximo 14 de noviembre, coincidiendo con la convocatoria de paro en Portugal.